Cuando se celebra un matrimonio, lo deseable es que la pareja viva eternamente muy feliz, pero no siempre sucede así, encontramos que mas temprano o mas tarde, los conflictos conyugales se presentan, muchas veces por desconocimiento de la personalidad de la pareja, y de lo que necesitan uno y otro; en otros casos empiezan a diluirse los sentimientos que los llevaron a unirse, se acaba la comunicación, ya no hay tolerancia, tampoco hay afecto, ni la intención de ayudarse mutuamente, es en estos momentos cuando la pareja debe acudir a consejería matrimonial, o bien utilizar los métodos alternos para la solución de conflictos, ya sea la mediación o la conciliación.
Leer más...